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Elsa Malpartida

Este es el tipo de problemas que tenemos después de que hayan transcurrido las dos décadas del terror (80`s y 90`s), sobretodo en los sitios más alejados del país. Más aún, en estos tiempos, cuando siguen habiendo remanentes terroristas empoderados con su nueva alianza con los narcotraficantes, quienes son los que los mantienen económicamente… o sea, el problema, se mantiene vigente en menor magnitud, pero se mantiene.

Entre las variopintas relaciones entre los distintos grupos sociales (terroristas, narcotraficantes, cocaleros, otros agricultores, otros pobladores y autoridades policiales/militares y autoridades civiles) en esta semana ha sobresalido la historia de una parlamentaria andina puesta por el grupo político de Ollanta Humala cuyo persona es la ex-activista cocalera Elsa Malpartida.

Huestes Senderistas del Huallaga (Cortesía laleyendadelhuallaga.blogspot.com)

A dicha parlamentaria el diario El Comercio le acusa de haber sido una “terrorista arrepentida” de Sendero Luminoso entre el 1989 y el 2004, que se dedicaba al adoctrinamiento ideológico, que incluso sirvió a las huestes de Artemio y que la clave como arrepentida era A2J-53372 . Ella dice que ha sido forzada a ser parte organizativa del partido en el caserío donde ella habitaba: El Milagro, ubicado en el distrito huanuqueño de José Crespo y Castillo.

Sus declaraciones en RPP brindadas por LaRepublicaOnline.

Coca en proceso de maceración para la Cocaína (Cortesía BBC)

Sea terrorista arrepentida o haya sido forzada a estar en SL hay dos cosas ciertas: 1) nunca debió, por su condición de “terrorista arrepentida” o de haber brindado información a las fuerzas del orden, postular a un cargo público porque ella tuvo que tener discreción con su identidad y 2) su vida corre peligro si es que insiste en vivir en su caserío sembrando coca y/o como dirigente cocalera porque ya, su identidad de colaboradora, ha sido revelada y el problema, como lo hemos dicho, se mantiene vigente.

Malpartida con reservistas Humalistas

Personalmente estoy en contra de Elsa Malpartida por sus contactos con narcotraficantes (y si se comprueba que facilita y/o que se había beneficiado de dicho negocio debería caerle todo el peso de la ley) y porque creo que aquellos que tienen contactos con el narcotráfico ni siquiera deberían de tener un número para postular como parlamentario(a) andinos o congresistas en este país ya que el financiamiento histórico de narcos en las franquicias políticas han hecho mucho daño a nuestro sistema político,  pero ello no le quita su condición humana y su derecho a tener una vida segura y digna.

La revelación de Elsa Malpartida como colaboradora ha sido, creo yo, una irresponsabilidad tanto de ella como del diario porque al revelarse su identidad como colaboradora sería catalogada por algún terruco como “soplona” y ello podría ser motivo para que dichos criminales la maten.

Su historia y ella misma no son fruto de las novelas del real-imaginario por más que pareciera… sus declaraciones reflejan los distintos intereses de grupos interactuando en un contexto de terror y abandonado parcialmente por el estado.

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